El
optimista y el pesimista ![]() |
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![]() El pequeño optimista no era tan afortunado. Lo único que tenía en su cuarto era un triste montoncito de estiercol de la granja y un tenedor. Una tarde, como tantas otras, los padres se asomaron a los cuartos de recreo de sus hijos para verles jugar. Como de costumbre, el pequeño pesimista estaba lloriqueando porque no lograba encontrar un tambor entre su enorme montaña de juguetes. En el cuarto del pequeño optimista el panorama era bien distinto. Al asomarse vieron a un niño risueño y féliz escarbando animadamente entre el estiércol con el tenedor. Mientras removía la pestilente masa, se decía en voz alta, con ojos llenos de emoción: -Si tenemos estiércol en la granja, es porque hay un cabalito cerca... |
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03/05/2007 |